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ABRIGO DE LA SANGRE - Pinturas rupestres


Las pinturas rupestres de la Sierra de Camara se encuentran en el llamado Abrigo de la Sangre, pequeña cavidad de 2,5 metros de boca con 3 metros de profundidad y 3 metros de alura máxima aproximadamente. La cavidad se abre en la vertiente noroeste de la sierra de Camara.
Aunque en la bibliografía aparece este yacimiento arqueológico como pinturas rupestres de Camara, creo que lo más correcto es llamarlo las pinturas rupestres del Abrigo de la Sangre puesto que existe la posibilidad de que en algún momento aparezcan en alguna otra covacha o abrigo de la sierra otras manifestaciones del arte prehistórico lo que haría que no fuera correcto llamar a las pinturas del Abrigo de la Sangre pinturas de la Sierra de cámara, ya que compartiría denominación con los nuevos hallazgos.
Las pinturas del Abrigo de la Sangre se encuentran en el municipio de Elda a 710 metros de altura, a media ladera de la sierra de Camara, es decir a 130 metros de desnivel de la cumbre de la sierra que alcanza los 841 metros de altura. Están declaradas Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica desde el año 2010. Uno de los senderos que sube a la cima pasa a tan sólo a unos metros del abrigo dejándolo a la izquierda. 
El Abrigo de la Sangre se abre en en la base de un escarpe rocoso con orientación hacia el sur. Seguramente la denominación de la cavidad cómo Abrigo de la Sangre viene precisamente del color rojizo de las pinturas que se encuentra en sus paredes.
En el abrigo se conserva un panel de arte rupestre con tres motivos representados.
Panel de arte rupestre del Abrigo de la Sangre

Antropomorfo cruciforme del Abrigo de la Sangre
El motivo más interesante es el primero de la izquierda del panel. Se trata de un cruciforme de unos 12 cms. que hay que interpretar como una representación simbólica de un antropomorfo según los cánones del arte rupestre esquemático. Los otros dos motivos se encuentran en mal estado de conservación y su significado o simbolismo es indescifrable. Suponemos que esta mala conservación es debida al paso del tiempo, al ataque de los agentes atmosféricos y seguramente también a la actividad humana sobre las pinturas, lo que nos recuerda la obligación de todos de tratar con el máximo respeto esta manifestación de arte prehistórico. Estos dos motivos se limitan a simples manchas de color.

El antropomorfo tiene paralelos en otros abrigos de arte rupestre esquemático. Esto llevaría la datación de de estas pinturas entre el Neolítico y la Edad del Bronce, es decir aproximadamente entre los 5000 y los 3000 años antes de Cristo.
El abrigo, como se ha dicho está orientado hacia el sur y de alguna manera en dirección hacia lo más alto de la sierra. De hecho la parte más alta de la sierra le hace sombra a primera hora de la mañana. Poco a poco el sol en su desplazamiento va iluminando el abrigo, empezando por el lado donde se encuentran las pinturas. Esto podría tener algún tipo de significado ritual.
Roca de posible simbología fálica cercana al Abrigo de la Sangre
Pero lo que más me llamó la atención del lugar es la cercanía al abrigo de una roca que a modo de monolito de cierta apariencia fálica se levanta a tan sólo una decena de metros de la cavidad. Si a eso añadimos que las cuevas son relacionadas con el sexo femenino podríamos pensar como hipótesis que el Abrigo de la Sangre es un santuario prehistórico dedicado a la fertilidad. La cueva representaría el sexo femenino. De hecho el Abrigo de la Sangre tiene forma triangular en su interior (simbolismo sexual femenino) y un desarrollo no accesible hacia el interior de la roca. El Abrigo de la Sangre sería la vulvo o vagina maternal. El pene pétreo cercano sería la representación de lo masculino.
Por eso propongo la hipótesis de que el Abrigo de la Sangre podría ser un santuario dedicado a la fertilidad donde la cueva (sexo femenino) se complementaría con el monolito pétreo (sexo masculino). Quizás el Abrigo de la Sangre se eligiera como lugar sagrado debido a estos dos hitos de simbología sexual, el monolito y el abrigo-cueva, que la naturaleza habría dispuesto cercanos y que seguro no pasarían desapercibidos a los ojos de las gentes que poblaron estos valles hace milenios y que leían la naturaleza de una manera mucho más cercana y espiritual de lo que no puede hacer un hombre o una mujer del siglo XXI.
Como santuario dedicado a la fertilidad cabría la posibilidad de que las representaciones esquematicas fueran un hombre y las dos manchas quizás fueran chozas del poblado, trampas cinegéticas o incluso alusión a animales bien domésticos o salvajes. En todo caso el panel de arte rupestre del Abrigo de la Sangre rupestre pintado en el santuario dedicado a la fertilidad redundaría en la necesidad y la importancia de la fertilidad para la comunidad. El antropomorfo podría simbolizar al chamán o al jefe del poblado que con su representación dentro de la cueva (sexo femenino-fuente de vida) propiciaría ante los dioses esa fertilidad que suponía la subsistencia de la comunidad y la riqueza gracias al incremento de la ganadería y de la caza.

Panorámica desde el Abrigo de la Sangre
La importancia del Abrigo de la Sangre a pesar de la sencillez de sus manifestaciones rupestres radica en que debió ser un lugar sagrado muy especial para la gente de estos valles. Además hasta el momento es la única manifestación de arte rupestre del municipio de Elda y de todo el valle del Vinalopó y una de las manifestaciones de arte rupestre más meridionales de la provincia de Alicante.
Su reciente descubrimiento da esperanzas de que en el futuro no sea una manifestación única en las montañas del valle del Vinalopó y que se puedan encontrar más manifestaciones de este arte milenario que nos hablan de la espiritualidad de nuestros ancestros.

El Abrigo de la Sangre no es el único yacimiento arqueológico de la sierra de Camara. En la cima de la montaña se encuentra uno de los pocos poblados orientalizantes de la provincia de Alicante. En este enlace tienes más información:

- Poblado orientalizante de la sierra de Camara.

En este enlace tienes la localización y el soporte para gps de la ruta que propongo para la visita a los dos yacimientos arqueológicos:



Bibliografía:
SEGURA HERRERO, G. y TORREGROSA JIMÉNEZ, P. (1999): "Las pinturas rupestres de Camara (Elda, Alicante)". Actas del XXIV Congreso Nacional de Arqueología (Cartagena, 1997): 223-227.


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